martes, 22 de mayo de 2018

Esto es lo que realmente le ocurre a tu organismo cuando te aguantas las ganas de orinar



Nos pasa a todos: tienes la imperiosa necesidad de ir al baño a orinar y lo pospones para poder enviar un correo, seguir en la cama o acabar una película. Es posible que siempre te hayas imaginado que no pasa nada por hacerlo, sin embargo, no siempre es así.

De esto va precisamente la pieza de los chicos de SciShow, quienes vienen a explicar qué hay detrás de un acto tan aparentemente normal como aguantarse las ganas de orinar.

Lo cierto es que es probable que hayas escuchado alguna vez que aguantarse es malo, y lo es, solo que si lo haces frecuentemente y por un tiempo muy largo. Con todo, casi nunca se pone en peligro la vida. De hecho, si eres un adulto tu vejiga puede retener hasta medio litro de orina antes sentir la necesidad de acudir al baño.


Las paredes de tu vejiga están revestidas con receptores que pueden medir lo llena que está, y cuando llega a su capacidad máxima, estos receptores envían una señal a tu cerebro de que es el momento de ir al trono. Dicho esto, la mayoría de los adultos tienen control sobre sus necesidades, es decir, que puedes escoger entre orinar justo después de recibir las señales, o contenerlo un tiempo si no estás cerca de un baño o estás en otras cosas.



En el caso de que decidas contenerlo, los esfínteres cilíndricos en tu vejiga se cierran firmemente para evitar que la orina se filtre a través de tu uretra. Sin embargo, si la contienes por largos periodos de tiempo, como en el caso de los camioneros, quienes realizan viajes de horas durante años, entonces sí podrías encontrarte enfrentándote a una serie de efectos a largo plazo que no son nada divertidos, como la retención urinaria y el riesgo elevado de infección.

La primera, la retención urinaria, es la inhabilidad de vaciar tu vejiga completamente. Retener constantemente tu orina puede debilitar los músculos de tu vejiga, los cuales pueden ser la causa de retención urinaria conforme envejeces.

Además, la vejiga también puede convertirse en una atmósfera propicia para las bacterias si retienes constantemente grandes cantidades de orina, lo cual incrementa las probabilidades de una infección al tracto urinario.

Suena horrible, ¿no? Pues puede ser mucho peor si la contienes por más tiempo. Piensa en Tycho Brahe, el astrónomo del siglo XVI que supuestamente murió de una explosión de su vejiga, después de contener su orina por mucho tiempo. De todas formas, lo normal es que mucho antes de que tu vejiga explote, tu cuerpo ignore los intentos del cerebro de contener la orina y te lo hagas encima.

Como explican en Scishow, en casos muy raros y muy extremos las vejigas sí explotan. Cuando esto pasa, casi siempre se trata de personas que ya tenían una vejiga dañada, quizás una fractura pélvica, aunque hay muy pocos informes de vejigas que explotan en personas que se veían totalmente normales.

Lo cierto es que en esos casos generalmente se debe a que la persona estaba bebiendo mucho y el alcohol disminuyó la señal al cerebro que les avisaba que debían ir al baño. Pero incluso así, es extremadamente raro.

Por tanto, si te aguantas la orina durante un par de horas más de lo que deberías, probablemente no ocurra nada terrible.[SciShow]

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