martes, 8 de mayo de 2018

Adorar la naturaleza y tener sexo con la Tierra: quiénes son y qué buscan los ecosexuales



Sobre gustos no hay nada escrito. Y en la búsqueda del deseo y el placer, tampoco. Los ecosexuales son aquellos que "le hacen el amor" a la naturaleza, y se inscriben en un movimiento activista ecológico -ecosexualidad o sexoecología- y una orientación sexual que defiende una forma de vida en unión con la naturaleza.

Consultado por Infobae, Walter Ghedin médico psiquiatra y sexólogo explicó: "Probar recursos nuevos es casi una condición obligada en la vida sexual. La rutina, las creencias rígidas, el desconocimiento del propio cuerpo y la incapacidad para aventurarse en el cuerpo del otro, son algunos de los obstáculos que impiden el acceso al placer".

Además de tener un propósito placentero, los ecosexuales se preocupan por el bienestar de la Tierra (Getty Images)

El término fue acuñado en el año 2008 por las artistas estadounidenses Elizabeth Stephens y Annie Sprinkle del grupo Pony Express. Ambas realizaron un manifiesto ecosexual en donde explicaron quiénes son y cómo piensan los ecosexuales.

"Somos acuófilos, terrófilos, pirófilos y aerófilos. Abrazamos los árboles sin pudor, masajeamos la tierra con los pies y hablamos eróticamente a las plantas. Nadamos desnudos, somos adoradores del sol y observadores de las estrellas. Acariciamos las rocas, disfrutamos de las cascadas y a menudo admiramos las curvas de la Tierra. Hacemos el amor a la Tierra con nuestros sentidos", describió uno de los seis puntos del manifiesto del movimiento ecosexual.

Las artistas y autoras estadounidenses del “manifiesto ecosexual”, Elizabeth Stephens y Annie Sprinkle
El manifesto ecosexual explica que la ecosexualidad es una identidad y un compromiso con la Tierra, a la que pretenden amar, honrar y cuidar hasta la muerte.

"La naturaleza puede ser un estímulo erógeno para las fantasías y los encuentros sexuales, como hacerlo entre las dunas, en el mar, en un parque. Para los ecosexuales la relación es directamente con la naturaleza, amarla y convertirla en objeto sexual", describió el sexólogo Ghedin.

Además Ghedín se refirió a los comienzos del movimiento:"Surgió en el 2008 como una orientación, que no solo cuida el medio, sino que lo utiliza para encontrar una opción de conexión amoroso-sexual".

Es una propuesta que no distingue orientación sexual, ni prescinde de otra persona (Getty Images)

"La propuesta de la movida ecosexual elimina toda orientación (hetero, homo, bisexual) y cuestiones de género. Es un contacto íntimo entre un sujeto con el medio natural elegido. Por supuesto que la relación es desigual porque el otro no pide, no guía, no reclama, no tiene orgasmos, entre otras cosas", comentó el profesional.

Desde el punto de vista sexológico es una relación autoerótica que nutre sus fantasías con los estímulos que le aporta el entorno. No prescinde de otra persona, aunque es posible que la búsqueda de otro se elija a personas que estén en sintonía con el cuidado del medio.

Identidad ecosexual

El ecosexo se distingue porque las personas que lo practican usan profilácticos, esencias, lencería, hasta juguetes sexuales que no contengan tóxicos o sustancias dañinas para el cuerpo. Es decir, que no contengan químicos o derivados.

Los que pertenecen al grupo del ecosexo focalizan su atención en el cuidado del cuerpo usando materiales que sean naturales (Getty Images)

Desde lubricantes, velas aromáticas sin parafinas, juguetes sexuales sin PVC, aceites esenciales, lencería de algodón, entre otras, son algunos de los elementos y materiales que ellos sugieren utilizar.

"Esta tendencia propone tener sexo en espacios naturales; por ejemplo bañarse en pareja a la luz de las velas, comer frutas y alimentos frugales antes de hacer el amor", enfatizó Ghedin.

"Si en el resto de las áreas de la vida vamos aprendiendo a cuidar el medio ambiente, la conducta sexual también está incluida en este propósito saludable", concluyó el sexólogo.

Con información de infobae.com

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