sábado, 9 de julio de 2016

Correr un maratón y dar a luz representa el mismo esfuerzo muscular



Mucho se ha hablado de la diferencia entre hombres y mujeres con respecto al sexo, y especialmente lo que tiene que ver con excitación y respuesta sexual. Un ejemplo de ello, fue la pasada publicación en la revista ‘Cortex’ sobre cuáles eran las zonas preferidas por hombres y mujeres para excitarse. Pese a todo lo comentado hasta el momento, hay cosas que van más allá y que ya están probadas científicamente. Como que los hombres alcanzan niveles absolutos más altos de excitación o que las mujeres responden a un espectro más amplio de estímulos sexuales.

Así, lo asegura el químico, escritor y divulgador científico Pere Estupinyà, quien alude a los estudios y experimentos de la conocida investigadora Meredith Chivers (tal como puede leerse en su último libro, ‘S=EX2, La ciencia del sexo’,) para explicar estos hallazgos sobre la concordancia sexual.

Eso sí, matiza el experto que “lo primero que debemos hacer es asumir que excitación mental y excitación física no siempre coinciden”. Es decir, te puedes sentir excitado pero tus genitales no lo están (es el caso de algunas disfunciones sexuales, como por ejemplo en el caso de los hombres la disfunción eréctil). O bien al contrario, por ejemplo, “cuando alguien observa una escena erótica y dice que no le gusta por inapropiada, pero sus genitales reaccionan estimulándose. En hombres es más fácil de percatarse porque la erección se nota, pero algunas mujeres pueden no darse cuenta de la activación de sus genitales”. Y esto último es precisamente lo que Chivers y su equipo han demostrado experimentalmente.

“Los genitales de la mayoría de hombres heterosexuales no se excitan al ver imágenes de sexo entre dos hombres, en cambio sí lo hacen los genitales de algunas mujeres heterosexuales, a pesar de decir sentir reparo ante, por ejemplo, la visión de escenaslésbicas. Esto no implica bisexualidad encubierta, sino que la explicación más clara es que las mujeres suelen sentir más empatía al ver el placer femenino. Es decir, que una mujer está viendo cómo otra persona (hombre o mujer) está sintiendo placer y eso les excita. Puede ser que mentalmente, les desagrade la manera con el que lo está obteniendo y juzguen la escena como no erótica porque ellas no quisieran practicarla. Pero al empatizar con el gozo sexual de las personas que están viendo sus genitales sí reaccionan”, manifiesta Estupinyá quien ya aseguró recientemente a este periódico que efectivamente, las mujeres responden a un espectro más amplio de estímulos sexuales que los hombres, y una muestra de ello, era precisamente esto, las imágenes entre personas del mismo sexo.

A parte de este hallazgo, explica este experto, el experimento de Chivers consistió en mostrar muchos tipos diferentes de estímulos eróticos a hombres y mujeres y observó que, independientemente de si se sentían mentalmente excitadas o no, los genitales femeninos solían reaccionar a estímulos más diversos que los hombres. En general, “los hombres tienen valores absolutos más altos de excitación, pero las mujeres mayor diversidad”, afirma.

Fuente EM

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