viernes, 19 de diciembre de 2014

El arca de Noé del siglo XXI existe y está en Noruega

El arca de Noé del siglo XXI existe y está en Noruega

El Svalbard Globale Frøhvelv es un búnker situado en la isla de Spitsbergen, dentro del archipiélago de Svalbard, entre la Noruega continental y el Polo Norte. También conocido popularmente en inglés como Doomsday Vault(Bóveda del Fin del Mundo), se creó para proteger la biodiversidad. Puede parecer una terminología de ciencia ficción, pero ¿cómo llamar a un refugio donde se guardan semillas de todo el planeta, para salvaguardar el alimento frente a un posible apocalipsis?

Se trata de una especie de despensa subterránea con granos de miles de plantas de cultivo de todo el mundo. El proyecto, ideado en 1980 y llevado a cabo a partir de 2007, fue financiado en su totalidad por el Gobierno de Noruega, convirtiéndose, por tanto, en el propietario de la instalación.



¿Qué hay en su interior?

El búnker está construido para resistir el paso del tiempo y las catástrofes, tanto naturales como provocadas por el hombre. Posee una capacidad total para albergar 4,5 millones de muestras y unos 2.000 millones de simientes. Los pocos que han estado en su interior describen la estancia como unpasadizo de 125 metros que lleva hasta las tres enormes cámaras, donde se encuentran las muestras de semillas. Además, por su localización geográfica, la temperatura ambiente ronda los once grados bajo cero casi a diario.

Su funcionamiento tiene mucho en común con el de la caja de seguridad de un banco: Noruega es el propietario del edificio y los países donantes de semillas son dueños del contenido de su caja. Los depositantes son los únicos responsables de las semillas y nadie más puede tener acceso a ellas.

¿Qué países hay detrás?

En la actualidad, existen más de 1.000 bancos de semillas por todo el mundo. Muchos de ellos están situados en países en vías de desarrollo, y corren el peligro de desaparecer por desastres naturales como la escasez de agua, el riesgo de terremotos e inundaciones; o por el impacto de los conflictos bélicos. Por ello, Noruega se ha convertido en el lugar perfecto donde ubicar y, sobre todo, aislar semillas frente al cambio climático o una hecatombe mundial.

La construcción de la bóveda de semillas costó aproximadamente 12 millones de euros. Sin embargo, ni su mantenimiento, que ronda los 240.540 euros anuales, ni los costes de operación del proyecto, corrieron a cargo del país: los pagó y los paga Global Crop Diversity Trust. Se trata de un lobby de capital mixto público y privado en el que participan, entre otros, los estados de Reino Unido, Australia, Brasil, Colombia, India y Etiopía.

España, al igual que otros países, ha contribuido con donaciones a este proyecto, concretamente con una cantidad de 1,5 millones de euros. Por su parte, también hay organizaciones que han decidido poner su granito de arena, como la Fundación Bill y Melinda Gates que ha aportado más de 25 millones de euros.

Información de gonzoo.com

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