viernes, 4 de agosto de 2017

Uno de cada tres venezolanos es hipertenso



La prevalencia de hipertensión arterial en Venezuela, según varios estudios epidemiológicos, es de alrededor de 30%, es decir, que de cada tres personas una es hipertensa. Así lo informó el médico José Ramón Gómez Mancebo, profesor de la cátedra de Cardiología de la Escuela de Medicina Luis Razetti, Universidad Central de Venezuela, Hospital Universitario de Caracas.

Indicó que un estudio realizado en 2011 para evaluar el factor de riesgo cardiovascular en siete ciudades de Latinoamérica -conocido como Carmela, por sus siglas en inglés- entre las cuales se incluyó a Barquisimeto, se encontró que en esta población venezolana el promedio de personas hipertensas es de 24,7%, con mayor incidencia en los hombres (27,5%) que en las mujeres (22,9%).

La hipertensión arterial es una enfermedad crónica caracterizada por un incremento continuo de las cifras de la presión arterial que es la fuerza que ejerce la sangre sobre la pared de las arterias cuando la bombea al corazón, y es casi por completo asintomática, por lo cual la única manera de saber si una persona es hipertensa es tomando la presión arterial adecuadamente. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, en el mundo, el porcentaje de hipertensos coincide con las cifras del estudio Carmela, de 30% de los adultos.

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Para medir la tensión de las arterias se toman dos valores: el punto máximo conocido como presión sistólica que se da en el momento del latido cardíaco que es cuando el corazón se contrae; y el mínimo, que coincide con la relajación de las paredes del corazón y depende de la resistencia del circuito vascular arterial conocida como presión diastólica.

Los valores de la presión arterial durante la actividad diaria son muy variables tanto para la presión máxima como para la baja, sin embargo, se toman como normales los rangos entre 100 y 140 mmHg (milímetros de mercurio) para la primera; y entre 60 y 90 mmHg para la segunda.

El también presidente de la Fundación Venezolana de Cardiología Preventiva y miembro de la Sociedad Latinoamericana de Hipertensión, señaló que cuando los valores de la presión arterial se toman en condiciones de reposo, con 5 minutos sentado, la espalda apoyada en el respaldar de la silla y el brazo en el que se toma la presión descansando sobre una mesa, y son mayores de lo considerado normal se consideran como hipertensión arterial, enfermedad que trae múltiples consecuencias para la salud.




Las manifestaciones de palidez, enrojecimiento de la piel, calor en las orejas, sensación de dolor de cabeza y otras manifestaciones no son fiables para hacer el diagnóstico porque son inespecíficas y, en general, no se relacionan con la presencia de esta patología, indicó Gómez Mancebo.


(Foto cortesía .fac.org.ar)

Presión arterial sistólica

Estadísticamente, a medida que el grupo poblacional aumenta en edad, la posibilidad de que aparezca la hipertensión también se eleva. El cardiólogo dijo que en los mayores de 50 años hipertensos, las arterias se van endureciendo por varias causas, siendo una de las más importantes el proceso de envejecimiento que las convierte en conductos más rígidos, cambios que se conocen como arterioesclerosis.

"Al perder su carácter elástico, las arterias no se amoldan al volumen de sangre que en cada latido envía el corazón a recorrer el cuerpo, así que el impacto del latido que se transmite directamente a los conductos arteriales con muy poca amortiguación, se traduce en una elevación de la presión sistólica en este grupo de edad", explicó el especialista.

La hipertensión sistólica aislada, es decir, con la presión diastólica normal o incluso baja, es muy característica de los enfermos mayores de 60 años. Además, es una entidad de difícil tratamiento y control, por lo cual debe ponerse especial cuidado en las indicaciones que se hagan.

Tratamiento oportuno


El especialista en cardiología señaló, que aunque todos los grupos de fármacos antihipertensivos bajan la presión arterial, se debe tener en cuenta que la hipertensión sistólica es más frecuente en las personas de más edad, que también son más propensas a complicaciones y a disminuir la reserva funcional de órganos principales.

El grupo de moduladores del sistema renina angiotensina (sistema hormonal que regula la presión sanguínea, el volumen corporal y el balance de sodio y potasio), del cual forman parte los bloqueadores del receptor de angiotensina como el olmesartan y los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, han demostrado tener un efecto de protección del riñón en el hipertenso.

"En la mayoría de los casos, la hipertensión arterial sistólica debe ser tratada con la combinación de al menos dos medicamentos. De manera que si uno de ellos es un bloqueador del receptor de angiotensina, el otro puede ser un diurético como la hidroclororiazida, que además de ser un buen antihipertensivo, tiene un efecto preferente en los hipertensos mayores de 60 años. Si además, el olmesartan y la diclorotiazida están contenidos en una sola tableta, mejora el cumplimiento del tratamiento", concluyó el médico.

Con información de ElUniversal.com

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