lunes, 1 de mayo de 2017

La depresión es la principal causa de discapacidad y suicidio en el mundo



Algunas enfermedades son muy masivas y letales y, sin embargo, no se les hace tanto caso como a otras. Es el caso de la depresión que, según la Organización Panamericana de la Salud, es la primera causa de discapacidad y de suicidio.

Lo más grave es que está aumentando. Entre 2005 y 2015, los casos de depresión han repuntado 18% en todo el mundo, llegando a afectar a 300 millones de personas.

La displicencia con que se trata esta enfermedad y la estigmatización que se hace de quien la sufre motivaron a las autoridades de las organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud a hacer de la depresión el foco central del Día Mundial de la Salud.

Bajo el nombre Depresión: hablemos, la OMS y la OPS desarrollan una campaña para incentivar que aquellas personas que sufren de depresión, busquen ayuda. Muchos no lo hacen por miedo al estigma y por falta de apoyo, privándose de la oportunidad de vivir de forma saludable y productiva.

El aumento preocupante de las tasas de depresión significan, para Margaret Chan, directora general de la OMS, "un llamado de atención para que todos los países reconsideren sus enfoques sobre la salud mental y la traten con la urgencia que se merecen".

En el continente americano, un promedio de 5% de la población está deprimida. No hay perfil de edad, raza o clase socioeconómica.

En Latinoamérica, los más deprimidos son los brasileños, pues afecta a 5,8% de la población. Muy cerca están los cubanos, con 5,5 %. Al menos hasta 2015, Venezuela estaba en el medio, con 4,2%.

Un problema con solución

La depresión es un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia persistente de tristeza y pérdida de interés en actividades que las personas normalmente disfrutaban, acompañada de incapacidad para llevar a cabo las actividades diarias. Esto debe mantenerse 14 días o más.

Las personas con depresión normalmente padecen varios de las siguientes manifestaciones: pérdida de energía, cambio en el apetito, dormir de más o de menos; ansiedad; concentración reducida; indecisión; inquietud; sentimientos de inutilidad, culpa o desesperanza; y pensamientos de automutilación o suicidio.

La depresión trae muchas consecuencias: daña relaciones, disminuye la productividad económica y laboral y anula la autoestima. Pero, con el tratamiento adecuado, "hasta la depresión más grave se puede superar con el tratamiento adecuado", enfatiza Etienne.

Sin embargo, las sociedades no invierten en tratamientos contra las enfermedades mentales. En promedio, los países dedican 3% de su presupuesto de salud a tratar la depresión. Incluso los países más ricos apenas destinan 5% de todo su presupuesto de salud y sólo la mitad de los pacientes reciben atención médica. En América, casi 70% de las personas con depresión no recibe terapia. GCH

Con información de ElUniversal.com

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