viernes, 16 de diciembre de 2016

Corazón roto, cuerpo herido: cómo afecta a tu salud una ruptura sentimental



Un rítmico dolor de cabeza acompaña el insomnio que deja tus ojos llenos de ojeras. Escuchas sus mensajes de voz, le stalkeas en Facebook, pero sabes que eso no va a ponerte mejor. Y parece que no hay soluciones inmediatas que te libren de esa espiral de desesperación. ¿Qué le está pasando a tu cuerpo? Un montón de cosas, pero tranquilo, todo son reacciones más o menos naturales. Ah, y el tiempo las cura.

Cambios físicos por estrés

Cuando estamos felices, en pareja, todo es tan bonito que el cerebro se nos llena de nuestras viejas amigas: la dopamina y la oxitocina. Pero cuando llega la ruptura... Aaaay amigos, el apocalipsis cerebral tiene un nombre: cortisol, una hormona esteroidea producida por la glándula suprarrenal. Que se libera como respuesta al estrés y a un nivel bajo de glucocorticoides en la sangre. Cuando hay altos niveles de la misma el cuerpo responde con ansiedad, náuseas, ataque al sistema inmunitario y la acumulación de grasa abdominal a medio plazo.

Síndrome del corazón roto

El final de una relación es un evento traumático que causa el llamado 'Síndrome del corazón roto'. Este consiste en que los impactos emocionales activan el instinto que lleva a tu cuerpo a segregar hormonas relacionadas con la regulación del latido del corazón e intenta hacer dos movimientos contradictorios. Por una parte el ritmo cardíaco tiende a acelerarse, y por otra a disminuir la frecuencia, simultáneamente. Esto crea un desajuste que se traduce, básicamente, en síntomas similares a los de un ataque al corazón: es bastante frecuente sentir un agudo dolor en el pecho, dificultad para respirar y cambios en la presión arterial. De hecho, las probabilidades de sufrir uno real aumentan durante el primer mes después de una ruptura.

Fatiga

Tanto esos cambios físicos como los síntomas similares al infarto, crean una sensación de cansancio lógico en el organismo. Esto junto a la comentada ansiedad constante, son factores que agravan la imposibilidad de dormir, que no hace sino empeorar el cansancio creando. Tampoco ayuda la pérdida de apetito, muchas veces causada por la irrigación del estómago, que también suele doler. La falta de nutrientes, o la mala calidad de estos (otra consecuencia colateral, comer guarradas) pueden ayudar al ciclo de la fatiga.
Tu cabeza es tu enemiga

El cortisol también es el culpable de dolores de cabeza intensos, que se asocian con cambios mentales como pérdida de motivación y una deficiencia en la capacidad de pensamiento crítico que no ayuda en esos momentos. El afectado se tiende a aislar de amigos, familia y actividades habituales, lo que crea esa sensación de desesperación y, asumámoslo, de querernos recrear en esa misma sensación de miseria y autopena. Pero poca broma, todo esto puede llevar a una…

... depresión

Puede sonar obvio, pero claro, no todo a lo que llamamos depresión es realmente una depresión. Una ruptura suele dejar tocadillo, triste, pero una depresión de verdad es algo mucho más duro, claro. Y sí, una ruptura puede causarla. En la Universidad Commonwealth de Virginia, estudiaron a 7000 gemelos de ambos géneros y analizaron los niveles de depresión y ansiedad causados por diferentes experiencias traumáticas en sus vidas. Se concluyó que ser rechazado causaba los mayores golpes de autoestimaregistrados. Los efectos de una depresión por ruptura pueden durar meses o incluso años.

Las consecuencias del mono

El mono emocional existe. El amor puede ser tan adictivo como una droga como, por ejemplo, la cocaína. Cuando de repente, te encuentras solo, existe una 'falta de amor' repentina. Está comprobado que las mismas áreas del cerebro que hacen experimentar dolores físicos a los adictos de cocaína durante la ausencia de dosis se activan en cerebros de gente que no toma drogas cuando ven una foto de los ex.

Confusión identidad

¿Quién soy? La mente juega malas pasadas, pero la ciencia asegura que tras una ruptura influye en nuestra autopercepción. Cuando estamos en una relación, cambia la manera en la que nos vemos a nosotros mismos, por lo que en el momento en el que termina, la sensación de ser acaba. El vacío, la nada, ese abismo interior tiene más que ver con la falta de reconocimiento del yo que por una falta real de compañía. Una crisis existencial verdadera, que solo tiene salida hacia delante, descubriendo qué tipo de persona quieres ser en la nueva fase de tu vida.

Tu cerebro piensa que estás herido de verdad

Cuando la ruptura es repentina, o cuando tiene asociado algo desagradable o inesperado de tu pareja, se deja notar como un puñetazo en el estómago. Puede llegar a desgastarte, sentir que tu cuerpo está en un perpetuo rigor mortis. Lo que realmente pasa es que tu cerebro, aunque no te hayan hecho un daño físico real, le está diciendo a tu cuerpo que así ha sido. Un estudio comprobó cómo al mostrar fotos de tu expareja, al sufrir por rechazo social, se activan las bombillas de las mismas zonas del cerebro que las que lo hacen cuando estamos heridos físicamente. El amor duele, pero de verdad.

Fuente: Gonzoo.com

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