sábado, 19 de diciembre de 2015

La “tormenta perfecta” que dio origen al SIDA



Muchos factores específicos deben converger para que una enfermedad local se convierta en epidemia mundial. Eso fue lo que sucedió en la década de 1920 en la ciudad de Kinshasa, en la República Democrática de Congo, donde tuvo lugar la “tormenta perfecta” para la propagación del VIH.

Según una investigación publicada por la revista Science, realizada con técnicas innovadores de arqueología viral, los tres principales factores que confluyeron para dar origen al SIDA fueron el aumento poblacional, la prostitución y el desarrollo del ferrocarril, impulsado por Bélgica; a esto se suma el uso de agujas sin esterilizar en hospitales.

Luego de analizar muestras de VIH, el rastreo del código genético del virus llevó a los investigadores a encontrar el epicentro de la pandemia en Kinshasa (Congo). Y una vez hallado el dónde, la investigación se enfocó en el cómo: en principio, el VIH-1 subgrupo M (el que infectó a millones de personas en todo el mundo) se transmitió de chimpancés a humanos por el contacto con sangre infectada en la manipulación de la carne de animales salvajes.

Cuando el 1920 el virus llegó a Kinshasa, la ciudad experimentaba un rápido crecimiento demográfico, y la llegada de una gran cantidad de obreros hizo que la población masculina llegara a duplicar a la femenina, lo que implicó el incremento del comercio sexual. El uso de agujas sin esterilizar en hospitales provocó que el virus se contagiara a más personas, y la gran red de transporte hizo que expandiera sus dominios, ya que los portadores podían desplazarse por todo el territorio del país.

Esta "tormenta perfecta" de condiciones duró apenas un par de décadas, tiempo suficiente para que el virus llegara a otras partes del mundo y se convirtiera en una pandemia de alcance global.

 FUENTE: BBC Mundo
Imagen: Shutterstock 

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