domingo, 20 de diciembre de 2015

La ciencia demuestra que algunos alimentos son tan adictivos como la heroína



Por difícil que pueda resultar asociarlo, la ansiedad se vincula de manera casi idéntica al consumo de drogas y de alimentos. Ante una situación estresante, muchas personas dan cuenta de una irrefrenable tendencia a comer, un hábito que fue estudiado científicamente para demostrar que muchas de las sustancias comestibles generan en el cerebro efectos similares a los de los opiáceos más poderosos, como la morfina o la heroína. Estos son algunos de los alimentos más adictivos, según la ciencia:

  • Queso: en él, los expertos subrayan la presencia de una sustancia muy similar a las endorfinas, llamada casomorfina, también presente en la leche materna y responsable de una agradable sensación de bienestar. Aunque verdadero, su efecto adictivo es diez veces menos potente que la morfina.
  • Pizza: según estudios de laboratorio, las grasas saturadas y los carbohidratos generan dependencia, aunque, en el caso de las pizzas, especialmente las procesadas, la combinación de azúcares refinados, harinas y grasas proporciona un efecto calmante en el cerebro.
  • Chocolate: el consumo de cacao libera encefalina, una sustancia química natural que genera sensación de placer y resulta altamente adictiva, precisamente igual que el opio o la morfina. Estudios de laboratorio corroboraron los efectos altamente adictivos del chocolate en distintos grupos de roedores.
  • Patatas fritas industriales: difícilmente un humano promedio resista la tentación de acabar con una bolsa entera de patatas fritas, una vez abierta. Muchos snacks industriales incorporan glutamato monosódico, un aditivo conservante y saborizante que es señalado como el principal responsable del adictivo encanto de este tipo de alimentos procesados.
  • Galletas: estudios del Connecticut College, en los Estados Unidos, han demostrado que famosas marcas de galletas rellenas son tan adictivas como la cocaína, al menos para los animales de laboratorio, que, como sucede con los humanos, consumieron primero el relleno y luego las tapas.

 Fuente: difundir.org
Imagen: Shutterstock

Add

Contenido Relacionado